Los retos a la libertad de expresión

Donald Trump dedicó muchos esfuerzos en su campaña digital, llegó a la presidencia y durante cuatro años estuvo gobernando a través de Twitter. En el año 2020 esa relación (que venía con diferentes debates) llegó a su fin, y llevó a Twitter a eliminar algunos tweets hasta bloquear su cuenta (con 88.6M de seguidores). Esto es lo que denominamos “Deplatform = dejar sin plataforma”.

Los consorcios digitales demostraron una vez más el enorme poder que manejan, dejando sin voz a un ex presidente de US.

En 2020 Donald Trump publicó 12.200 tweets, muchos con contenidos alarmante. Al final no fue el poder judicial, ni el juicio político lo que silencio a Trump sino Facebook y Twitter. Las redes sociales frenaron al 45th Presidente de Estados Unidos.

Tienen empresas como Facebook, Twitter o Snapchat el derecho de cerrar las cuentas de jefes de estado o líderes de opinión, unicamente con criterio de sus condiciones de uso.

Opinión de Andrés Manuel López Obrador (Presidente de México)

Sin embargo, muchos radicales de derecha hace tiempo se fueron de Twitter y migraron a plataformas alternativas como MeWe, Gab o Parler. Especialmente en Parler (2018), muchos partidarios radicales de Trump se organizaron para asaltar el Capitolio.

Apple y Google eliminaron de sus tiendas de aplicaciones a Parler y Amazon dejó de alojar esta red social en sus servidores.

Noticias Falsas, efecto real

¿Cual es el rol de Parler y las otras redes sociales?

Ciertamente Twitter, Facebook, Instagram han contrubuido a polarizar a la socidad. Durante años las redes sociales han encerrado a los usuarios en burbujas personales: contenidos que confirman sus ideas. El motivo es economico cuando los usuarios ven solo lo que quieren ver pasan más tiempo en la plataforma, y eso trae dinero.

Hasta ahora los operadores de plataformas en US no están obligados a moderar o censurar el contenido de los usuarios. El fundamento jurídico se encuentra en la sección 230 del Communications Decency Act (CDA)

Textualmente, la Sección 230 dice que “Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será tratado como el editor o el orador de cualquier información proporcionada por otro proveedor de contenido de información”.

En la práctica, la sección 230 da legitimidad y a la vez deja impune a las plataformas sociales y sitios webs del contenido que en ella publican sus usuarios. Por ejemplo, Twitter no es responsable de una publicación que incita al odio de uno de sus usuarios, pero también le dota de potestad para elegir los mecanismos que considere para editarlos o vetarlos según sus propios criterios -importante esto último-, como ha pasado con los mensajes de Trump.

Section 230: What You Don’t Know Might Destroy the Internet | Jess Miers | TEDxSantaClaraUniversity

What is Section 230, the law at the center of Trump’s executive order aimed at social media?

La cara B de la sección 230 y las posturas contrapuestas de Twitter y Facebook

Eso sí, la derivada que ha tomado esta norma tampoco ha estado fuera del debate. Desde hace meses iniciativas en Estados Unidos tanto por parte del partido Republicano como Demócrata han puesto en la agenda su revisión.

Hoy Twitter puede ocultar un tuit que considera problemático, pero bajo ese mismo mecanismo, hay quien acusa también de la posibilidad de censura.

Digital Strategist + Photographer | Chief Commercial Digital Development, La Nacion | Professor of Media & Marketing at Pontifical Catholic University

Digital Strategist + Photographer | Chief Commercial Digital Development, La Nacion | Professor of Media & Marketing at Pontifical Catholic University